El consumo de pan en Rumanía ha disminuido en la última década de 92 kg por habitante al año a poco más de 82 kg en la actualidad, pero sigue estando por encima de la media europea de 78 kg/habitante/año, según el último estudio de mercado sobre productos de panadería, presentados por el presidente del Patronato Rumano de la Industria de Molinería, Panadería y Harina - ROMPAN, Aurel Popescu.
"El consumo de pan disminuyó aproximadamente un kilogramo por persona cada año y alcanzó los 82,2 kilogramos. Es un consumo superior a la media europea de 78 kg/hombre/año, y creo que, en el próximo período, el consumo no disminuirá tanto", afirmó Aurel Popescu, presidente de Rompan, presente en INDAGRA 2018. considera "viable y justa" esta tendencia a la baja del consumo de pan en los últimos años. "Estábamos en primer lugar en Europa y ahora estamos en segundo o tercer lugar. Es interesante que la demanda de pan elaborado con harina integral y de productos elaborados con el sistema tradicional ha comenzado a aumentar, por lo que el mundo avanza hacia productos de calidad”, afirmó el dirigente de ROMPAN. El estudio de mercado también muestra que las galletas registraron un aumento en el consumo del 12,5% en 2017 respecto a 2016, la bollería un 9,3% y los productos de bollería un 0,7%, pero esto no incluye el comercio callejero. Por su parte, el consumo de harina disminuyó un 2,3%.
Según el estudio, el mercado de la molinería y panificación creció hasta los tres mil millones de euros, ocupando el primer lugar en la industria alimentaria, con 4.500 empresas activas.

