• Betty Ice representa uno de los ejemplos más representativos del éxito empresarial rumano en la industria alimentaria, una marca que ha logrado consolidarse como líder en el mercado local de helados y continuar su evolución bajo el paraguas de un gigante internacional.
Fundada en Suceava, la empresa ilustra la trayectoria desde una iniciativa local hasta convertirse en un actor regional líder, con inversiones constantes en tecnología, calidad y expansión.
Betty Ice fue fundada en 1994 por el empresario Vasile Armenean en Suceava. El nombre de la empresa proviene de Beatrice (Betty), la hija del fundador, simbolizando el carácter familiar del negocio. Desde sus inicios, se priorizó la producción de helados de calidad, adaptados a los gustos de los consumidores rumanos.

En pocos años, la fábrica de Suceava experimentó un crecimiento significativo, produciendo decenas de variedades, desde las estándar hasta las premium y superpremium. Para 2009, Betty Ice ostentaba una impresionante cuota de mercado de aproximadamente el 18 % en el segmento de helados rumano. La empresa se distinguió por su capacidad de producción (que llegó a superar las 100 toneladas diarias), su propia red de distribución y su presencia en puntos de venta estacionales, incluyendo más de 180 quioscos de helados durante el verano.
Adquisición por parte de Unilever y la nueva etapa de desarrollo
Un momento clave en la evolución de la empresa se produjo en 2018, cuando Unilever adquirió el negocio de Betty Ice en una transacción valorada en aproximadamente 80 millones de euros. En aquel entonces, la empresa generaba ventas anuales de aproximadamente 30 millones de euros y contaba con más de 760 empleados. La adquisición permitió integrar la marca rumana en la cartera global del líder mundial en la producción de helados, conservando al mismo tiempo su identidad y raíces locales. Vasile Armenean continuó desempeñando un papel importante en la gestión operativa inicial.
Bajo la dirección de Unilever (a través de The Magnum Ice Cream Company), la fábrica de Suceava se ha beneficiado de importantes inversiones. Entre 2019 y 2025, la compañía destinó más de 12 millones de euros a la modernización de la planta, incluyendo 4 millones de euros solo en el periodo 2024-2025. Estos fondos se destinaron a ampliar la capacidad de producción, adoptar tecnologías energéticamente eficientes y respetuosas con el medio ambiente, así como a diversificar la cartera de productos.

Novedades recientes
En 2025-2026, Hielo Betty Se marcó una nueva etapa con la inauguración de una moderna línea de producción, que incluye el traslado de volúmenes de producción de Bulgaria a Rumania. La fábrica ha duplicado su superficie y volumen de producción en comparación con el período anterior a la adquisición, produciendo más de 120 variedades de helado. El objetivo es superar los 20 millones de litros producidos anualmente, con una parte significativa destinada a la exportación (aproximadamente el 40% de la producción).
hoy en día, Hielo Betty Sigue siendo un pilar de la industria alimentaria rumana: una marca auténtica, con raíces en Suceava, que combina la tradición local con estándares internacionales de calidad e innovación. Su evolución demuestra la resiliencia del espíritu emprendedor rumano y su capacidad de adaptación a las exigencias de un mercado competitivo, sin perder de vista la calidad de los productos elaborados en Rumania.
Para los profesionales de la industria alimentaria, la historia de Betty Ice ofrece valiosas lecciones sobre la importancia de la inversión continua en tecnología, la adaptación a la demanda del mercado y las alianzas estratégicas que respaldan el crecimiento sostenible.

Artículo escrito por Gabriela Dan, editora en jefe Arta Albă
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